La gestión del combustible, para cualquiera que gestione una flota, es uno de esos quebraderos de cabeza perpetuos, ¿verdad? Es un enorme reto operativo, no importa en qué parte del mundo se encuentre. Cuando no se hace un seguimiento adecuado, no sólo se pierden unos céntimos, sino que se corre el riesgo de sufrir una grave hemorragia financiera y un verdadero lastre para la productividad. Pero he aquí la buena noticia: Los sensores GPS de nivel de combustible se están convirtiendo en una respuesta bastante sólida a este problema. Proporcionan datos en tiempo real, lo que significa una supervisión y un control increíblemente precisos. Esta tecnología no es sólo un capricho, sino que realmente le ayuda a evitar riesgos...